Ana Rodríguez
Las decepciones abren los ojos y cierran el corazón»
La decepción es una emoción dolorosa que se produce en una persona, al incumplirse una de sus expectativas acerca de la relación con otra persona o de un acontecimiento. Puede ocurrir, porque nos hayamos creado una expectativa que no se corresponde con la realidad o porque hayamos sido engañados.
En cualquiera de los casos, es una experiencia dolorosa que está constituida por otras dos emociones: la sorpresa y la pena. Si continúa en el tiempo, nos sentiremos frustrados. Y, si se enquista, puede llevarnos a la depresión.
- Controla tus expectativas. Si las cosas que quieres, dependen de ti, no estarás dando a los demás la opción de que te decepcionen. Cuando lo que necesitas, depende de otra persona, aquí, es donde pueden empezar los problemas. Lo mejor es no esperar demasiado de la gente. Esto no significa que tengas que partir de la idea de que todo el mundo te va a fallar. Sino que tiene que ver con ser realista y ver a las personas como son y no como quieres que sean. Tiene que ver con aceptar a los demás, nos gusten o no. En nuestra mano está después decidir, si queremos seguir manteniendo la relación con esa persona.
Y no olvidemos que como decía el gran Martin Luther King, Jr. «Debemos aceptar finitas desilusiones, pero nunca perder la esperanza infinita»